Conceptos que nos hemos encontrado en el arte de coleccionar:

ü  DEBERÍAMOS INTERPRETAR LAS PIEZAS DE ARTE COMO UN OBJETO?

ü  SOMOS LA SUMA DE TODOS NUESTROS OBJETOS?

ü  DIFERENCIA ENTRE VALOR Y PRECIO

ü  CRECIMIENTO ORGÁNICO.

 

El concepto de convertir en un objeto la pieza de arte, es básicamente mercantil, al parametrizarlo como objeto nos encaja en la sociedad de consumo que domina la sociedad, compras una obra, la debes contabilizar como patrimonio, debes hacer un seguro, su correspondiente embalaje, y así todo un seguimiento de conceptos básicamente económicos.

A nuestro entender no somos la suma de todos nuestros objetos, ya que estos son externos a nosotros, nacen fuera de uno mismo.

El resumen de todo es la dicotomía que siempre nos planteamos sobre el valor y el precio de las cosas, la gracia reside en que el precio de una cosa realmente no dice nada, o dice muy poco de su valor. El precio tiene una expectativa sobre el comportamiento del activo por eso el arte tiene las connotaciones de un objeto cotidiano de un bien; y se comporta de la misma manera; el concepto de porque los objetos que tienen una gran utilidad tienen un precio bajo y la paradoja de que los objetos “como el oro” de muy poca o nula utilidad tienen precios altos [el arte se apareja al concepto de poca utilidad y sus precios (por la utilidad que tienen) son altos] nos acerca al concepto de que la distorsión sistemática de lo que realmente valen las cosas es un efecto derivado del hecho de que los mercados se mueven por la búsqueda del beneficio. En la economía de mercado un objeto debe de contener la capacidad de ser intercambiado por eso se le pone un precio. Según los neoclásicos para entender el valor de algo hay que intercambiarlo pues es la única forma de hacer que esta validad abstracta se haga concreta. Son dos conceptos del valor: una para cuando la visualizas y la otra para cuando la intercambias.

  1. Valor de utilidad “subjetiva” Es la aptitud que posee un objeto para satisfacer una necesidad.
  2. Valor de cambio “objetivo” magnitud determinada por la cantidad de trabajo socialmente necesario para producir el objeto, la finalidad del cual es ponerle precio.

El arte no se escapa de la sociedad donde el Homo Economicus busca la maximización del beneficio con los recursos disponibles.

El concepto de crecimiento hace referencia a la actitud, como hemos mencionado antes, de un coleccionista que debe ser activo, y eso quiere decir que compra. De aquí el concepto que utilizamos de crecimiento orgánico, adquirir las piezas con coherencia y según el criterio de la colección. 

Para un coleccionista al encontrarse con una obra de arte el precio no debería ser importante, tampoco la ley del mecenazgo, ni las tasas ni desgravaciones fiscales ya que todos estos conceptos no generan valor a la obra. Aquí nace un concepto nuevo, y para nosotros uno de los más importantes, que son las expectativas de su trabajo “muy ligado al de los precios” que es saber si en un futuro el artista que ha realizado la obra en cuestión tendrá la capacidad creativa de generar nuevos discursos. Con esta premisa creemos que las colecciones deben de crecer orgánicamente y con la capacidad de autofinanciarse con obras de la colección, entra el concepto de Mercado Primario vs Mercado Secundario.

El concepto de expectativa es de vital importancia a nuestro entender y interviniendo todos los agentes del mercado, Galerista, Marchante, Feria, Museos emergentes, etc... Para crear CONFIANZA en el sector del coleccionismo. Concepto de RIESGO asociado al activo, para disminuir el riesgo la obra debe generar discurso constante, inagotable.