Propósito:

 

Nos debemos preguntar el propósito de toda construcción de un proyecto. El mercado del arte Español, pequeño y opaco, busca fórmulas nuevas que hagan de la pasión de coleccionar una propuesta que cale en la sociedad.

El resultado del propósito ha sido y continúa siendo como entender el arte desde la premisa del coleccionismo.

El motivo inicial de nuestro propósito no era discernir sobre que es arte, sino los propósitos en la construcción de una colección de arte. Como exponía Hegel en su teoría de la estética, hay dos tipos de arte, el libre y el servil, entendiendo éste que servía a una causa como podría ser el decorativo. Nuestra voluntad es llegar al arte libre.

Arte, se entiende toda obra hecha por el ser humano con una finalidad estética o comunicativa a través del cual nos evoca emoción o una visión del mundo. Pero nuestro propósito es exponer la voluntad de construir algo a través de nuestra visión (como dijo Milton en el paraíso perdido, el arte representa el mundo no tal como es, sino tal como lo vemos nosotros). Como concepto el arte es abstracto, pero le podríamos dar una explicación de utilidad, que es lo que representa o que utilidad nos tiene para nosotros.

 

Propósito en concepto: para nosotros el arte nos cautiva de una manera diferente a como nos cautiva la realidad, y en esta agradable cautividad temporal, radica precisamente la característica del entretenimiento.

 

Propósito en la forma, en la técnica: en el medio. Para nosotros un criterio a la hora de ver o escoger una obra de arte es que el medio sea parte integral de la obra, a la vez nos cuestionamos si el medio utilizado es indispensable para su propósito.